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CAPTUS, EN CANGAS DE ONÍS

 

La exposición de fotos Captus, sobre la obra de José Trenor, se inaugura en la Casa de Cultura de Cangas de Onís el jueves 4 de septiembre, a las ocho de la tarde.

 

Captus es la mirada de Pablo Amargo y Gonzalo Moure hacia una obra artística tan original que ni siquiera es fácil de etiquetar. Escultura, botánica, interpretación del mundo, rebeldía humilde y cotidiana, libertad, búsqueda… Quién sabe qué. En realidad, según su propio autor, José Trenor, muerto este mismo año después de 35 de trabajo silencioso, nada. Nada, porque nunca hizo sus obras esperando trascendencia alguna, porque siempre se vio a sí mismo lejos de ningún ruido, porque su obra fue una investigación sobre la vida de los objetos y la fuerza de la naturaleza. Quienes la han analizado desde el punto de la botánica han manifestado siempre su admiración y su sorpresa, pero quienes la ven como Arte, con mayúsculas, van mucho más allá. Pablo Amargo, por ejemplo. Una de las voces más interesantes del panorama español, que desde que un lejano día de otoño de hace diez años se coló en el patio de armas de las Torres de Donlebún, supo que se encontraba ante una obra de vanguardia rabiosa y alucinante, por más que su autor manifestara una humildad desarmante y un distanciamiento digno del más puro de los artistas.

Y, por supuesto, la mirada a través del objetivo de Alejandro Braña, ha contribuido a que Captus tenga tanta fuerza, tanta contundencia.

Captus no es la obra de Trenor, porque ésta ha muerto con él: Captus es una reflexión sobre la vida, sobre la muerte, sobre las pequeñas resurrecciones, sobre las segundas oportunidades de la existencia, sobre el choque fecundo del hombre y la naturaleza, y, por fin, sobre la memoria.

Quiero invitaros a todos a la inauguración, o a pasar por la Casa de Cultura de Cangas, hasta el día 28 de septiembre. Y luego, quién sabe dónde.

Por último: si Captus fue posible gracias a los citados, a los que hay que añadir a Tina Blanco y a Samuel Alonso, esta exposición es antes que nada el fruto del esfuerzo personal de Palma Aparicio, de Paco Granda, de Gonzalo González Villarías,  de Inés G. Aparicio. Esfuerzo, fe en lo que se expone, cariño por la memoria de José Trenor, ilusión en un proyecto tan ligado al arte como a la memoria. A todos ellos, y al Ayuntamiento de Cangas de Onís, gracias. 


 

Más fotografías en: http://www.edicionesnuevedoce.com/trabajos.php?id=2

 

 

 

  • Paloma

    Vi las noticias de hace un año sobre la inauguración de CAPTUS en Gijón, y algunas imágenes de la misma. Estoy impresionada por mi trabajo (soy botánica) pero sobre todo por lo que logró expresar el artista en sus composiciones, bellísimas y llenas de múltiples significados. Me gustaría poder tener el catálogo, cosa que ya quise hacer entonces pero que ahora me recordáis. Me encantaría poder acudir a la presentación o al menos ver la exposición, pero me temo que no va a ser posible. ¿Va a exponerse en Madrid?
    Gracias y enhorabuena.

  • eldeyar

    Paloma, te contesto a lo del catálogo por mail.
    En cuanto a lo demás, gracias. Y sí, nos encantaría poder ver la exposición en Madrid, y vamos a hacer lo posible. Hay algunas posibilidades, y esperamos que se concreten. Si hay algo en un futuro próximo, aparecerá aquí en la web.

  • ¿Podremos tener imágenes sobre Captus en tu blog?
    Para los que estamos lejos, sería interesante conocer un poco la obra de José Trenor.

  • eldeyar

    Hola, Alex: lo estoy intentando, pero las fotos son de un peso tan grande que cuando las inserto aparecen monstruosamente grandes, por fuera de los márgenes de la página… Pero sé que debo hacerlo, y lo lograré.

  • Julio

    Realmente impresionante!!
    ¿No es un montaje, es verdad que son cactus que el artista hizo crecer en objetos como esa cruz? Si es así, me quito la boina…

  • eldeyar

    Alex: voy logrando situar alguna imagen, aunque con problemas.
    Julio: no, no es un montaje. Alguno de estos “captus” tenía cuando los fotografiamos tres y cuatro años de trabajo paciente. El método de Trenor era un misterio, aunque tal vez no hubiera más misterio que la suma de cariño y constancia.

  • Andrés Medina

    No importa mucho si los captus de Trenor son o no un montaje. Por una curiosa casualidad vi el catálogo, auténtico libro de arte auténtico, en Valladolid, en casa de una amiga. Ni siquiera tengo que creer que Trenor realmente cultivaba, que sus obras eran esculturas vivas sustentadas en lo inerte o lo inútil, me basta con la contemplación de las imágenes, que desencadenan en mí reflexiones y emociones. Entre ellas, la más importante: qué es el arte. Si tomo la obra de Trenor, la reflexión me conduce hacia unos derroteros, pero si tomo la obra de Amargo y Moure, me conduce hacia otros. Ese empeño en capturar la captura es inútil, pero bellísimo, porque trata de fijar en un instante la belleza cambiante. Desconozco la intención final de Trenor cuando creaba sus obras, y hasta dudo de que él creyera que estaba creando. De hecho, su prólogo lo desmentía. Es decir: por un lado está el agricultor de lo inútil, y por otro los artistas que ven en esa agricultura belleza. Ni el labrador canario, ni el indio, tratan de crear belleza cuando hacen sus cercados y bancales en el desierto o en las laderas de una montaña: es el fotógrafo el que ve esa belleza. Pero si por un momento pudiéramos imaginar que Trenor calculaba ese efecto posterior, si en efecto la visión de Amargo y Moure sobre sus obras era su sueño secreto (no confesado al menos), entonces estaríamos, es verdad, antre un creador de primera magnitud. Pero me faltan elementos para emitir un juicio, y dudo de que los propios autores de esa visión puedan emitirlo. ¿O me equivoco?

  • eldeyar

    ¡Qué interesante reflexión, Andrés!
    En efecto, ese es el punto, ese es el misterio. Mira, Tina Blanco y yo hablamos horas, muchas horas, con José Trenor sobre su obra. Pero siempre se desviaba (o desviaba), y murió, por desgracia, con su secreto. Con muchos secretos. Yo, no sé qué pensar. A veces creo que sí, que sabía lo que estaba haciendo. Otras veces no, desde luego. Sé cuál fue su reacción al ver las fotos: estaba satisfecho, insólitamente satisfecho al verlas. Y eso es una pista, casi una prueba: sabía lo que hacía, sospechaba la trascendencia de su obra. Pero ¿importa realmente?
    Dejo la pregunta en el aire para otros: estoy demasiado cerca para juzgar con objetividad.

  • Que pena no estar en mi tierra en estos momentos.
    Un abrazo

  • Gracias Gonzalo por las imágenes.
    Podemos teorizar sobre las intenciones de José al crear cada una de sus obras o de sus ideas al dar continuidad a un determinado tema: objetos de hierro reciclados y captus.
    Pero lo que no podemos discutir es la sencillez con que nos comunica vida; este constante fluir de maravillosa vida, dura, difícil a veces, pero siempre bella.
    Esta obra, que tan bellamente nos acercan Amargo y Moure, debe observarse con veneración. Con el respeto que merecen las pequeñas grandes cosas. La cosas que sabemos irrepetibles, ya que, como nos recuerda Andres, hoy ya deben tener otro aspecto; mejor o peor, pero distinto.

  • eldeyar

    No se puede decir más ni decirlo mejor… Gracias, Alex.

  • El-kadeh

    Cuando vi las fotos, además de maravillarme por la originalidad del arte de José Trenor, vino a mi mente, sobre todo, al ver algunas imágenes de marcas publicitarias – me imagino que él no pensó – ¿o sí? que esas marcas pudiran explotar algún día esos Captus. La imagen de la tarjeta de crédito de Banesto mezclada por no decir absorbida por el cactus-captus puede remitir al deteriro del medio ambiente o a la defensa de él. Es curioso. Y cada imágen puede sugerirnos muchas ideas. Locas o maravillosas ideas.

  • eldeyar

    Tiene razón El-Kadeh. No está la de la tarjeta de crédito, lo que me hace pensar que has visto todas las fotos en el catálogo de Alejandro Braña, el fotógrafo de este trabajo. Trataré de añadirla, para que los lectores puedan captar mejor la idea, pero recomiendo que visitéis la página. Son imágenes muy potentes, perfectas para publicidad. Y lo más paradójico, como siempre, es que Trenor jamás pensó en eso, sino todo lo contrario: la suya es una postura escéptica, irónica e incluso cínica. ¿O no es cínica la captura de la naturaleza por parte del homo sapiens? Trenor le da la vuelta a eso, de una manera intuitiva.

  • Gabriel

    Hola, soy escultor y he visto las imágenes de “Captus” un poco por casualidad, gracias a una amiga. Estoy muy impresionado. Entiendo que esas imágenes están disponibles en un libro. Si es así me gustaría poder conseguirlo. ¿Me pueden decir cómo?
    Muchas gracias.

  • eldeyar

    Sí, hay un catálogo: puedes ver su portada aquí mismo: es el de la “pensadora”. Es una delicia de edición y diseño, y contiene casi cien fotos de los Captus. Quien lo quiera, que me escriba a gmt7258@wanadoo.es

  • Leopoldo Trenor López

    Hola!!! Buenos días Gonzalo, es una alegría leer esto aquí. Cuando se inauguró la exposición me resulto imposible acudir, y veo que estais pensando en traerla a Madrid, eso sería maravilloso.
    Por cierto, yo no tengo ninguna copia del catalogo, pero ví la de mi padre y me parece que es una maravilla de libro, no son solo las fotos de las plantas, creo que en esas páginas se ha quedado un poco del espíritu del patio de Las Torres. He de decir también que los textos no podían ser más acertados ni reflejar mejor el espíritu del abuelo, ni todo el trabajo que realizó en tantos años.
    Un saludo muy grande!!

  • eldeyar

    ¡Gracias, sobrino!
    Es un placer leerte, y me emociona enormemente ver tu nombre en esta página, dos Leopoldos, uno padre y otro nieto, arropando a José Trenor…
    De momento hay fechas para exponer las fotos en León: avisaré, y me encantaría tenerte allí, con todos.

  • andresymara

    Nosotros nos sentimos unos privilegiados,ya que en su dia,hce muchos veranos,pudimos contemplar esa belleza,en Figueras y ademas en compañia de su creador don Jose Trenor y sus sobrinos.Sentimos mucho su desaparicion de una persona tan sabia. Un abrazo. Comentario muy sentido.Andres y Mara-31de Diciembre,2008

  • eldeyar

    Es emocionante leeros, encontraros aquí, Mara, Andrés. Y más sentiros bien. Ha sido mi mejor regalo de año nuevo y Navidad…
    Muchos besos para vosotros, Amparo y Andresiño…