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“PALABRAS DE CARAMELO” de MARÍA PARRATO, premio al mejor espectáculo, FETÉN 2009

Ayer por la tarde el jurado del Festival Internacional de Teatro para niños, FETÉN, que se celebra cada año en Gijón, decidió darle el premio al mejor espectáculo del año al trabajo de “Títeres de María Parrato”. El premio es compartido con la compañía andaluza “Le Rous” y su espectáculo “La casa del abuelo”, en la que también han intervenido María Frías (María Parrato) en la dirección de objetos, y su compañero, Mauricio, en la dirección.

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Comparto la emoción y la alegría con María, Mauricio y Atoín, una familia que respira teatro y que se alimenta de  sensibilidad.

El montaje ha crecido, ha evolucionado, ha limado los problemas que planteaba su hermosa y arriesgada complejidad, y seduce y emociona tanto a los niños como a los adultos.

Si quieres saber más, e incluso ver un pequeño adelanto en video, del montaje de Palabras de Caramelo de María parrato, visita este link:

http://www.mariaparrato.com/caramelo/index.htm

Con motivo de su estreno, en Leganés, escribí este texto, que ahora cobra su  verdadero sentido:

Una sombra femenina recorre el escenario casi oscuro, en el que dos árboles desnudos son todo el decorado. Se mueve casi por el aire, envuelta en una mehlfa negra. Susurra: hay una historia, hay una historia… Luego se inclina sobre el suelo, y parece brotar de la tierra, o más bien de la arena, un taco de madera. Ella vuelve a hablar: un niño, un niño… Y el taco de madera, animado por sus manos, se transforma en niño, tan desnudo como al nacer.
Lo escribo, y no puedo evitar volver a sentir el arroyo cálido de la historia que María descubría ayer para los cien asistentes al estreno, en la sala Gurdulú de Leganés.
Me conmuevee que María Parrato haya sabido encontrar la verdadera clave de Palabras de Caramelo: hay una historia. Sí, las historias están en el suelo, en el aire, en la vida, en las personas, en la historia, en la alegría y en el sufrimiento. Escribí un día, en Smara, Palabras de Caramelo: pero sentí lo mismo: hay una historia, hay una historia… Un niño, un niño sordo… No nos pertenecen, son de todos.
El montaje de María Parrato de Palabras de Caramelo es un alarde estético, de una precisión líquida, dotado de alma y música, de arena y viento, de imaginación y descubrimiento.
Sé que no soy el más adecuado para hablar de ello, como se me ve la emoción cuando hablo del otro precioso montaje de Buratini. Un día María me llamó para pedirme permiso, le dije que Buratini ya lo representaba, y no dudó un segundo: quería compartirlo. La historia ya no es mía, ni de Buratini, ni de María Parrato: está ahí, es de todos. Pero lo hago desde la enajenación, o desde la requisa, porque lo que ayer vi fue la devolución al desierto de lo que un día tomé en los corrales de Samara y en la mirada fascinada de la niña sorda, Fatimetsu, a los labios en movimiento continuo del camellito.

Después del espectáculo, conmovido hasta la médula, hablaba con ella de ese milagro, y María decía que no somos más que intermediarios, que hay que meter la mano en la tierra y sentir la raíz que nos hace vivir a todos, y que en los millones de extremos de esa raíz están las historias, la música, la poesía, la pintura. Eso hace ella con esta historia, y nunca he sentido tanta felicidad por haber decidido un día ser un buscador de historias. están ahí, están ahí: un niño, un niño…

 

Palabras de Caramelo de María Parrato es un alarde. Poesías escritas en el aire sin palabras, con luces borrosas y sombras, tazas que son ancianas, teteras que son hombres serios, fluido constante y siseante de arena: té, agua, leche, sangre.
Y sus manos. Escribiré un libro basado en las manos de María Parrato, porque ayer también había una historia en esas manos: una, cien, mil.

Sin olvidar a Mauricio, director y regidor, ni a Kim, autor de la música. Kim y María viajaron a los campamentos para entender el alma saharaui, y la trajeron en un saquito, con latas laminadas por las ruedas de los camiones, palitos cincelados por el siroco y el tiempo: y telas, y suspiros, y risas. María, en escena, es toda la femineidad saharaui, toda la música de la memoria y la ternura. Gracias, en nombre de todos.

  • Palma

    No he visto actuar a María y creo que no la veré jamás. Porque María no actúa, María vive dentro del escenario igual que vive fuera de él: con la vida pegada a las retinas, con el silencio expresando lo que las palabras desconocen, con las manos separando la brisa del viento y el viento del huracán. Y Mauricio interpreta toda esa sinfonía y le da forma. Y regala sonrisas y una alegría contagiosa Un buen equipo de seres humanos hasta la médula.
    Enhorabuena a ambos por el camino que habéis elegido.

  • Mayte

    ¡Enhorabuena, María y Mauricio! ¡Enhorabuena, Gonzalo! Estoy totalmente de acuerdo con Palma. María, su Kori y Caramelo son vida encima del escenario. Estoy deseando comprobar cómo ha evolucionado el montaje desde su estreno. Entonces ya me pareció magnífico. Aún no había leído el libro y cuando lo hice no hacía sino ver las luz que desprende María detrás de las palabras de Gonzalo. Es difícil imaginar una mayor compenetración entre ambos. Parece que el texto fue escrito para las manos de María. Parece (es) que María llegó a la esencia de la creatividad de Gonzalo con la naturalidad que nace desde el instinto para ser arte. Ahora es difícil entender el libro y el montaje por separado.
    De todo corazón, felicidades.

  • Mi querido Gonzalo, siempre traes una brisa tan llena de ternura de belleza y de sentimiento , a mi orilla cuando paso por la tuya , que me gustaria disponer de más tiempo para disfrutarla más pero, esto es lo que hay.
    Tú eres un buscador , y vas dejando tus huellas , yo camino tras ells , y la de hoy quiero dejarla en una entrada me dejas ?
    un abrazo muy fuerte.

  • jonathan

    ola esta tarde te voy a ver en la me biblioteca de la puebla pregunta por jonathan

  • Esta página es tuya, Momo.

  • Inma

    Es puro karma, que lo sepas ….Lástima no poder ver esas manos y su esencia; justo ayer dibujaba manos, ya ves 😉

  • sariculi

    Pretendía escribir un elogio a la genialidad de Maria Parrato dibujando sobre los escenarios la obra con la que te concí, pero recordando cada uno de sus movimientos sobre el escenario, tan sólo puedo daros las gracias, a María Parrato y a ti. Mil y una gracias (desde Barcelona).

  • pilar

    Hace tres años pude ver en Gijon la representacion de Palabras de Caramelo. Me gusto mucho, fui con mis dos hijos y con mi niño saharaui.

  • alguien sabe que significa la expresion palabras de caramelo¿? gracias

    • Quiere decir que te calles

  • esta pagina es muy chula!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    me encanta.