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“120 AMIGOS DEL BUBISHER”, una experiencia educativa en el camino de la solidaridad.

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El Bubisher ya es una realidad entusiasmante. Estos días pasados he podido compartir en Huesca y la Puebla de Alfindén las dos fuerzas vitales del proyecto: la pasión con la que preparan su próximo viaje seis voluntarios de Huesca (y muchos otros que ya están afinando calendario), y el brillo tan especial que había en Bea, una de las primeras voluntarias, que pasó allí Navidad y Año Nuevo, y que vino a la Puebla para contar al club de lectura de la biblioteca lo que ha supuesto para ella la experiencia.

No la conocía en persona, pero fue maravilloso abrazar en ella a tantos niños saharauis, a todos los maestros y maestras de los campamentos, a todos los voluntarios a los que tampoco conozco todavía.

Y una palabra: esclarecidos. Así vuelven de allí los voluntarios, con la mochila mucho más llena ahora que cuando se fueron. Veinte kilos de material pesan mucho menos que el recuerdo y los dones de los cientos de niños a los que Bea abrió la mente a los sueños y a los cuentos. Esclarecidas también las crónicas de Chus Juste, la bibliotecaria de Zuera, en el blog del Bubisher.  Chus regresa hoy, se acabó su tiempo, pero allí queda Tirsa, “esclareciéndose”.

También nosotros. Creímos ingenuamente que no sería difícil que alguna institución española oficial, ligada a los libros, a los que pagamos con nuestros impuestos para que lleven la lengua castellana al mundo, nos ayudara con dinero. Pero no ha sido así. Sin reproches: ese es el sitio por hambre cultural al que están sometidos los saharauis, adultos y niños. Pero esa(s) negativa(s) nos ha servido también para aprender a hacer de la necesidad virtud.

Si las instituciones no nos dan dinero para que el Bubi pueda hacer su labor (con la excepción del ayuntamiento de Fraga, Huesca), volvamos la vista hacia el origen de este proyecto: fueron los niños del colegio San Narciso los que lo idearon: privarse de 30 céntimos a la semana para aprender el camino de la solidaridad.

No pedimos tanto. Al revés, pedimos mucho menos, muchísimo menos en cuanto a cantidad, pero el mismo principio. Basta con una vez al año: si cada niño aporta un poco de lo suyo, 20, 30 o 50 céntimos a lo sumo, si completan la cantidad simbólica de 100 euros al año, el Bubisher llevará sus sueños a las escuelas saharauis durante una semana. Nada más y nada menos, por nada menos y nada más: la solidaridad.

Las condiciones son dos: que no sea algo que imponga la dirección de ningún colegio, instituto o biblioteca, sino algo que salga de los propios chavales, decidido en reuniones por cursos, libremente aceptado, y sin estigmatización alguna del que no quiera o no pueda. Y la segunda, que no sea algo que se le pide a papá y mamá, sino algo que salga de su propio dinero de bolsillo. Un paso muy pequeño, sí, un sacrificio mínimo, de acuerdo, pero el primer paso de la verdadera solidaridad: no dar limosna, sino compartir.

Ya hay varios colegios cuyos chicos están debatiendo esta propuesta. No serán muchos, sin duda, los que completen el proceso, porque no queremos que sea fácil: queremos responsabilidad, pasos en la dirección de sus corazones, que tanto principio hueco y tanta palabra vacía se hagan carne, o más bien gasoil, y libros. Que el Bubisher sea de los niños para los niños, compartiendo.

Cuando completemos la cifra, 120 amigos del Bubisher, colegios, bibliotecas o particulares, ya no necesitaremos que nadie lo subvencione.

Quien quiera más información, que nos la pida a través del blog del Bubisher, tan fácil de encontrar en un buscador, a un click de distancia de cualquiera. Y que lo piense: un poco de caos, una semana de barullo y apasionamiento, a cambio de una semana de funcionamiento del Bubi. 120 amigos de la vida y de los sueños.

Como el de los chavales de Torres de Berrellén, que ya han hecho su propia maqueta del Bubisher, y que se saben de memoria su eslogan: Bubisher, bubisher, que nos traes tan buenas noticias.

  • Me interesa muchísimo la experiencia para mis alumnos, pero necesitaría más información y saber si alguno de los voluntarios o integrantes del proyecto podrías acudir al colegio para explicárselo. ¿Puede alguien contarme algo más vía e-mail?
    Rosa.

  • Sí, claro que sí, te escribo ahora mismo. Pero puedes informarte más en la página del Bubisher, bubisher.com

  • Esta inicitiva dentro del proyecto del BUBISHER es preciosa. Intentaré que me dejen llevarla a cabo en el colegio de mis hijos, contándoles a los chavales el proyecto. Primero convenceré a la dirección, luego a los tutores y por fín, llegaré a los niños. Bueno, al menos, lo voy a intentar como iniciativa dentro de la semana cultural, dedicada al día del libro. Si puedo, trataré de hacerlo llegar a más colegios.
    Recibir un cálido abrazo “de papel”

  • Gracias, Asunción. Es gente como tú la que de verdad hace caminar a proyectos como este. Cuéntame, cuando haya novedades, en
    mouregonzalo@telefonica.net, o en el blog del Bubi, bubsiher,com

  • Bueno, pues esta mañana he dejado el proyecto de 120 amigos del bubisher en el colegio de mis hijos. Creo que por lo menos lo han visto con buenos ojos e incluso ya se les ocurría cómo llevarlo a cabo. Necesitaban apoyo desde la dirección, pero yo creo que “ALGO” vamos a hacer. Se me ocurrió insinuar que estaría precioso que los alumnos desde la clase les enviaran también una carta a los niños que fueran a recoger libros al Bubisher. ¿qué te parece la idea?. Como un intercambio, para que se sientan más cerca de sus “amigos” en el Sáhara.
    Seguiré enviando noticias.
    Un cálido abrazo “de papel”.(en cuanto mencioné tu nombre, parece que todavía se interesaron más en el proyecto)

  • Gracias de nuevo, Asunción. Sin gente como tú, no es tan fácil. Visito a diario colegios e institutos, y algunos ya se están organizando. Pero aunque en todos parecen entusiasmados, luego son pocos los que llegan concretarlo. Y sirve de poco dárselo mascado, porque queremos que sea una experiencia realmente surgida desde sus tripas. En el colegio de tus hijos, que lo entiendan, que lo asuman, que lo decidan libremente…
    Luego, ve contándome, sí. Un beso, muchos en nombre de los niños de las escuelas saharauis.

  • uxia sendino

    Gonzalo, desde el colegio San Francisco Xabier de A Coruña y en nombre de mis compañeros, quiero felicitarte por esta iniciativa. Durante el mes de marzo hemos ido reuniendo una pequeña cantidad de dinero para ayudar a comprar libros. Nos gustaría seguir en contacto contigo y saber cómo os va con este proyecto. Gracias por habernos dejado participar.

  • Uxía, escríbeme a mouregonzalo@telefonica.net y vemos cómo.
    Gracias desde tantos corazones.

  • jorge rusu

    hola gonzalo me llamo jorge y vivo en mejorada del campo queria decir que me ha parecido una buena idea lo del bubisher un beso