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MUERTE DE UN HOMBRE BUENO. Quintín Cabrera, siempre en nuestros corazones.

foto-quintin-cabreraHa muerto en Madrid, nació en Montevideo, vivió en el mundo y para el mundo. Fue un amigo de todos quienes le conocieron. Practicó aquello que cantaba su también amiga, Elisa Serna: una tierna violencia. La radicalidad del corazón grande.

Conocí a Quintín a mediados de los setenta, disfruté de su voz, de sus ñoquis, de sus chicas, Loles y Lucía, nunca dejaré de escucharle, de sentirlo, de saborearlo. 

No es justo que se haya ido tan pronto, sin cumplir los 65 años, pero más injusto sería olvidar a Quintín. Recordarle es un compromiso con la vida, con un mundo para todos.

El día 27 habrá un concierto homenaje en Madrid, aunque aún no sé dónde. Quienes le conocimos, iremos si podemos. Quienes no hayáis tenido esa suerte, acudid si os es posible, porque su espíritu es tan fuerte (y tan tierno) que le conoceréis en las voces de los demás.

  • Tuve la suerte de conocer a Quintín en Barcelona, hace años. Luego coincidí con él en Madrid, y pude escucharle en algunos conciertos. Siempre me impresionó su militancia activa, enmarcada en una dulzura y una sensibilidad especiales. Al enterarme de su muerte he pensado lo que tantas veces: debe de ser verdad que existe Dios, que se lleva siempre consigo a los mejores con mucha prisa. Y aquí nos quedamos, con las ganas de ser también mejores. Como Quintín. Para mí, no ha muerto. También le escucharé siempre.
    Sebas

  • Chantal

    El próximo viernes 27 de marzo a las 22.30h en el Auditorio Marcelino Camacho (C/ Lope de Vega 40, Madrid), se celebrará el concierto en homenaje al cantautor.
    Un saludo.
    Chantal

  • Gracias, Chantal.
    Gonzalo

  • Antonio Gómez

    Vaya, don Gonzalo, muy buenas y contento de encontrarle por este mundo de la blogosfera o la leche de su madre. Lástima que sea con motivo tan triste.
    Yo rambién ando por estos andurriales, pero como bien comprenderás no en blog propio, sino en el de Adrián Vogel (http://elmundano.wordpress.com/), el niño, que ya no es tan niño. Lo ha convertido en una especie de blog colectivo, y por allí andamos algunos de la vieja guardia: Javier Gacía Pelayo, Julio Rúiz, Rodri y unos cuantos más. Si te apetece pasate, entre otras cosas hay un recordatorio a RADIO POPULAR FM.
    Salud

  • Hola, Gómez. Qué mala ocasión para (re)encontrarnos, sí. No podré acudir al concierto, pero estaré.
    Sí, conozco el blog del bueno de Adrián, y me encanta. Participaré.
    Un abrazo, más que nunca.

  • Yo también iré si estoy en madrid.
    Un abrazo

  • Jose Maria Lemos

    La noticia me sorprendio…un gran dolor…el consuelo de su canto, de su musica…sus sentimientos…un beso grande a su familia..de todos sus primos Olimareños

  • Sara

    Buenos dias.
    Siento que el comentario no venga a cuento; pero es cuando he tenido la oportunidad de conectarme.
    Soy una gran admiradora, puesto que admiro su manera de escribir. Viniste a mi instituto, me encanto la visita.
    Me despido,puesto que me conectaba a escribir este comentario y ya he escrito todo lo que quería.

    Mucha suerte y hasta pronto

    Sara

  • alex

    me gusta tu blog

  • frank

    con toda sinceridad tu lili libertab fue un libro k me cambio la vida gracias

  • Hace pocos días iba a un colegio en San Martín de Luiña, en Asturias, y pocos minutos antes pusieron en la radio una cancióln de Quintín: Lo mismo da que da lo mismo. Más bien un recitado, en el que la risa de Loles, su compañera, le hace sentir semanas de siete domingos, o de siete sábados, que lo mismo da que da lo mismo… Y pensé en eso que dices, Frank, antes de leerlo. Y creo que todo lo que toca nuestros corazones nos cambia la vida, mucho o poco, lo mismo da que da lo mismo. Pero nos cambia.
    A mí me gusta tanto escribir sobre vosotros que ir a vuestros centros a conoceros, lo mismo da que da lo mismo.
    Gracias, Quintín.

  • Espe

    Una pelicula “Snijeg” (Snow)de Aida Begic.
    Sobre un pueblo devastado de las montañas de Bosnia, la recomiendo.
    Y un beso, Gonzalo.

  • Tomo nota, Espe. Y tu comentario me recuerda que tenemos que reabrir “Gritos, Susurros y Regalos”.
    Para empezar, recomendaré tanto a los interesados en la música como en el cerebro humano, e incluso en la literatura atípica, “Musicofilia”, de Oliver Sacks. El mismo de “Oigo una voz” (imprtescindible), o “El hombre que confundía a su mujer con un sombrero”.

  • luisa

    Te mando un abrazo y un beso.

  • Hoy me apetecia pasr por aquí, sólo a veros.
    un abrazo

  • Carlos

    Gracias por sacar a la luz vidas tan interesantes.
    Me encantó descubrir la gran labor de Irena Sandler.
    Espero que algún día mostremos al mundo tu gran humanidad.
    Un beso fuerte

    • Perdón, me di ctneua al rato… pensar que te leí este último tiempo como si fueras él.

  • josette de la fuente

    Mi querido Quintin se fué. Desde Montpellier donde lo conocì donde dejo un sin fin de amigos por su canto solidario y tierno .
    Luego lo vì en Madrid en muchas ocasiones en San Sebastian de los Reyes en su pueblecito de Guadalajara donde se refugiò buscando belleza y paz. Nunca olvidaré la noche en CCOO donde recibiò a Chavez con que arte supo alimentar la larga espera a la que fuimos sometidos ya que Chavez parecìa tener problemas de Agenda. Bueno se va una parte de mi vida pero me queda su canto y pienso tener cerca sus versos “Que vida tan diferente la mìa y la tuya Senor presidente”. A los suyos un beso carinoso desde Francia donde fué feliz; Josette de la Fuente

  • Gracias, Josette, por no olvidar. Estos días buscaba nombres de antiguas batallas para firmar en pro de Aminetu Haidar, cuando di con el nombre en una lista: Quintín. Y su e-mail. Y me detuve a llorar por el ausente, hasta que me di cuenta de que no está muerto, porque para mí, como para ti, su voz sonará siempre, hasta el día en el que también nos alcance la muerte, porque nos acompañará en todas las nuevas batallas, cuando las perdamos y cuando las ganemos. Y cuando nos comamos unos buenos ñoquis, no tan buenos como los que él hacía, qué carajo.

  • Meribel

    No tenía ni idea de que existiese Quintín la verdad, pero tu forma de recordarle por siempre, tu forma de negar la muerte es también la mía. Afortunado tú por ser su amigo y afortunado él por tenerte por amigo. Una amistad más allá de toda circunstancia por terrible que sea y tan infinita oomo el tiempo.