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SÁHARA: LOS GIGANTES DE LA LUNA

Le dedico este comentario a Luisa, que lucha todos los días y, por tanto, es imprescindible.

Hace ya quince años que viajé por primera vez al Sáhara. Esta mañana, en un colegio de Gran Canaria, trataba de explicarles a los niños por qué uno de mis libros se llama Los Gigantes de la Luna. Los Ben Hilaliyin, literalmente hijos de los gigantes de la media luna, vivieron en el Sáhara antes de la llegada de los árabes. Dejaron como huella sus tumbas, y poco más. Pero dejaron ese nombre: Gigantes de la Luna. En aquel libro quise rendir un homenaje a un pueblo que pese a todas las traiciones, todos sus sacrificios, todos los olvidos, todo el expolio de su suelo, de su mar y de su memoria, jamás se ha puesto de rodillas. Un pueblo que ni siquiera inclina la espalda para pedir lo que es justo. Por eso: porque es justo. Un pueblo generoso, hospitalario, compasivo con el enemigo, que sigue con la vista clavada en las estrellas, la frente alta, la jaima abierta. Soy saharaui, tanto como español, tanto como ciudadano del mundo. No creo en las fronteras: en ninguna, ni siquiera en la del Sáhara. Las tenemos que borrar. Pero desde la dignidad, desde el derecho a hollar el suelo de cada uno, a la memoria, a la cultura. Por eso quise llamarles así, Gigantes de la Luna, un título a añadir al de Hijos de la Nube que llevan con orgullo. Parte de mi orgullo.

Luché, lucharé, por sus derechos. Al mar, al suelo, al cielo. Daría mi vida por esos derechos en cualquier rincón del mundo, pero elegí al Sáhara a través de sus niños. Tantos: Fati, Kori, Nadirah, Fatma, Suleiman, Salma, Gonzalito, Salama, Salek, Naísma, Embarka, Aziza, Monna… Ellos me enseñaron a querer, a hablar, a nombrar a las estrellas, a ponerme el suave turbante, a beber el té de la amistad.

La solución a su problema es tan fácil que es dificilísima: basta con que la ONU cumpla con sus propios principios, que permita que los saharauis elijan su destino. No creo que los marroquíes sean sus enemigos. Su régimen invadió el Sáhara Occidental y se aprovecha de sus riquezas. Pero los ciudadanos de Marruecos, incluso los que creen que el Sáhara es suyo, son dignos de respeto. Y así responden los saharauis: como gigantes de la media luna, resistiendo en el peor desierto del mundo su exilio, o sufriendo en su propio suelo el expolio, y luchando con la paz, con la no violencia. Galia Yimmi lo dijo el otro día en Gijón. Ella estuvo años desaparecida en una mazmorra, violada, golpeada, con una venda en los ojos. Pero dijo que ha aprendido a amar la paz, a luchar con no violencia contra la violencia. Galia, gigante de la luna. Sin venganza ni revancha, pero sin olvidar su derecho, su historia, su cultura: su esencia. Lo escribió también Limam Boisha, el poeta, en un reciente artículo: ningún pueblo del mundo merece tanto como el saharaui llevar el estandarte de Gandhi: resistir, responder con las manos vacías a las balas, a las porras, a la intolerancia.

Hace un par de semanas, grupos de chicos desesperados a los que ni siquiera les es dada la patera, decidieron por su cuenta irse a un campamento improvisado, para protestar por la falta de posibilidades en su propio suelo, que sin embargo es rico. Y pronto les siguieron adultos, niños, y ancianos. Y llamaron al campamento Campamento Dignidad. Y allí están. Sitiados por hambre, por sed. Por falta de medicinas. Se han levantado campamentos semejantes incluso en el sur de Marruecos, Guleimin, Tam Tam… allí donde sufren y malviven los saharauis, como ciudadanos de segunda. Y uno de esos niños que querían unirse a la protesta ha muerto. La ONU se lava las manos. La ONU tiene allí un ejército de cascos azules, que son los únicos del mundo que no tienen competencia en derechos humanos. Bastaría con que la ONU asumiera esa responsabilidad para que todo ese sufrimiento cesara. Para que el invasor no pudiera matar impunemente, para que la familia del niño pudiera enterrar su hijo, a su hermano. Para que nunca más.

¿A qué esperan los poderosos del mundo, nuestro gobierno? Tal vez a que se desesperen y cojan un arma. Entonces serán arrasados. No les darán esa excusa. Son Gigantes de la Luna.

¿Y nosotros? En esta misma página te he pedido un beso. Que seas socio del Bubisher, para que los niños de los campamentos, y puede que los de los territorios ocupados, tengan acceso a la lectura, a la cultura, a su propio destino. Esa es nuestra mejor contribución, nuestro mejor mensaje de duelo por la muerte de Nayem, un pequeño de 14 años, inocente, sin culpa. Que habrá muerto sin ese libro en las manos.

Seguiré, seguiremos muchos. Hoy los niños no ríen en el Bubi. Seguro que lloran. Volveremos a reír juntos. Aprenderemos a esperar, a luchar con la paz. Intentaremos ser gigantes.

  • Feli

    No hay nada que comentar, más que leer y releer tus palabras, Eldeyar. Hacerlas propias e intentar ser gigantes. Gracias por marcar el camino.

  • Ana

    ¿Dónde están los besos cuando más se los necesita?

  • Gonzalo, mañana mismo tendrás mi “beso” para la Asociación Escritores por el Sáhara- Bubisher. Lamento que mi “beso” no llegue a tiempo para que Nayem pueda disfrutarlo en forma de libro entre sus manos. Espero que al menos, los otros “besos”: “Un puñado de besos” sirva para pintar una suave sonrisa de esperanza en el rostro de muchos otros jóvenes.
    Te mando a tu correo el link de audio del programa de radio del pasado lunes, 25 de octubre dedicado al “Dia de la Biblioteca”,y que yo dediqué especialmente al BUBISHER.
    Un cálido abrazo de papel
    ASUNCION

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  • Chorouk

    Como tu cada vez q he tenido la suerte de visitar ese mar tierra ocres, he sentido el mismo cariño, la misma esperanza y el mismo amor q tu relatas. Esa gente que esta en mi corazon, gente q tiene tantos valores perdidos en nuestra sociedad q anelo y q solo conoci alli.
    Hace poco estuve alli, cada año salimos desde aqui un grupo gente y cada regreso a casa deseamos q llege la fecha para volver a ir. Desgraciadamente este ultimo viaje a venido empañado de mucho dolor y miedo, pues en un accidente perdimos a un chico de 25 años y otro de 30 a quedado paralitico ambos saharauis de corazon, estuvimos un dia en el aiun esperando ayuda medica y la gente nos trato con tanto amor q el sufrimiento se nos hizo mucho menos pesado, no tengo palabras para agradecerles todo lo q hicieron por nosotros a pesar de lo poco que disponian. el consul español en el aiun nos pidio q sacaramos a el herido lo antes posible pq desgraciadamente se preveia q no tardaria en ocurrir lo q ha pasado esta semana, y la gente se movilizo para ayudarnos, nos dio todo lo q tenian, y sobre todo nos dieron el calor q necesitabamos y a pesar de estar solos y tan lejos de casa, sin entender el idioma y a pesar de el miedo y dolor que teniamos conseguian que nos sintieramos en nuestra casa y q esas 30 horas horrorosas nos pasaran como si solo fueran 2.

    solo enviar mi amor a ese pueblo al que cada dia le debo mas. GRACIAS AIUN!

  • Por que no pone el cuento completo

  • Jaja, Jessica, habría que ver la cara de la editorial si los propios autores pirateáramos nuestros propios libros… Pero si no lo consigues en biblioteca pública o librería, veremos qué solución se puede encontrar. Gonzalo.

  • Gonzalo: acabo de ver con horror un video del ataque de Marruecos a los saharuis. ¿Es que el gobierno no va a hacer nada? ¿Nada se puede hacer de verdad? Me parte el alma ver tanta injusticia y dolor.

  • hola! tito Gonzalo me agutadooo muxo lo que esta escrito y te digo tambien que usted tambien me has enseñado muchas cosas querer la gente menseniaste tambnien hablar español y muxas cosas usted eras un tio para mi y mis hermano y un hermano para mis padres nunca vamos olvidar de usted xk fuiste una persona muy importante en nuestras vidas y tequeremos muxisimo y te seguiremos queriendooo te doy las gracias por todo lo k estas haciendo por el sahara y que yo tambien voy a luchar x un sahara libre hasta la muerte inchalah

  • Hola, Fatma!
    Vi a tu padre en Smara, está estupendo. Nos acordamos de aquellos tiempos, cuando te bauticé como la Heidi del desierto, cuando me enseñaste a decir “sí” chasqueando la lengua… Y de tu madre, una verdadera reina en Farsía. Cuántos recuerdos, cuánto presente, cuánto futuro…
    ¿Volveremos a pasear algún día de la mano por la güera?

  • sabad

    Sii patriciiia? pues eso no lo demuestras mucho…. Cuando me aces esas cosas

  • koraima

    Sí… eso es verdad Patricia .. a una cosa ayer no viniste de copas… que te paso? ueno un beso .

  • sabad

    KOraa! 🙂 me parece biien lo que dices..

  • Antonio

    este libro me lo he leido y es increible, por la sabiduria de las palabras, por los sueños en los que embarca la mente mientras lo lees … os lo recomiendo chicos

  • Antonio

    este libro me lo he leido y es increible, por la sabiduria de las palabras, por los sueños en los que embarca la mente mientras lo lees … os lo recomiendo chicos suerte